En Costa Rica, una propiedad en concesión es un terreno propiedad del gobierno administrada por un individuo o empresa privada. Para calificar, al menos el 51% de la propiedad debe estar en manos de un costarricense. Los extranjeros también pueden utilizar una propiedad en concesión, como una propiedad frente a la playa, siempre y cuando no posean más de la mitad de las acciones de la empresa que administra la concesión.

El gobierno local (municipalidad) permite que las personas desarrollen y utilicen la tierra mientras se asegura de que siga siendo accesible para todos y protege el medio ambiente. Tanto costarricenses como extranjeros pueden invertir en ellos, lo que ayuda a que la economía crezca.